Ayer tuvo lugar la tercera entrega de este programa producido por la Uno, y que tuvo en sus dos primeras ocasiones como invitados a José Luis Rodríguez Zapatero y a Mariano Rajoy.
Esta vez el turno recayó en Gaspar Llamazares, Josep Duran i Lleida y Josep Lluis Carod Rovira.

En el caso de Llamazares no me voy a detener mucho, pues tampoco esperaba nada en especial del líder de un partido cuyas ideas siguen anquilosadas en la II República. Preguntas de propuestas sociales con fáciles respuestas y un mal trago a la hora de definir la dictadura de Cuba: "Revolución cercada" lo definió. Allá cada uno con su conciencia.

El coordinador general de IU fue seguido por el diputado de CiU, Josep Duran i Lleida. Si me tengo que quedar con uno de los tres invitados al programa de ayer sin duda es con este señor. Con una solidez en cada respuesta, aunque evitando aquellas que le llevasen a problemas con su partido, demostró que también puede existir seriedad en la política y que uno no tiene porqué hacer lo políticamente correcto sólo porque así se le indique, tal como demostró en la pregunta acerca de los problemas del velo, donde defendió claramente y sin dudar el término integración. Mi más grata admiración hacia este señor.

Y era inevitable, que tras el invitado regular, y el invitado bueno, llegase el malo; mas bien el peor, pero de todo el panorama político español. El señor Josep Lluis (como así desea que lo llamen) no hizo más que decir cosas sin sentido acerca de diferencias entre nacionalismo e independentismo, desprecio del resto de España hacia la Comunidad Autónoma de Cataluña (Sí, sí, señor Carod Rovira; Comunidad Autónoma de Cataluña, que para eso está dentro de España) y demás cosas sin sentido que sólo se pueden esperar de alguien que habla sobre la marcha, sin tener idea de nada.
La guinda del pastel vino, cuando le contestó a una señora que al decir ésta que no tenía interés por aprender catalán, era un claro signo de desprecio del resto de españoles hacia aquellos que viven en Cataluña. Perdone que le diga señor Carod Rovira, pero una cosa no tiene que ver con la otra; yo me considero aragonés, amo con todo mi corazón a esta tierra y no tengo el más mínimo interés en aprender fabla, igual que me gusta el clima gallego y sus paisajes y no tengo interés por aprender gallego. Si la única inspiración que le viene para defender su nacionalismo (o independencia, como usted prefiera), es la diferencia de idioma, pues me parece que tienen un ideario político algo vacío de contenido.
Esta vez el turno recayó en Gaspar Llamazares, Josep Duran i Lleida y Josep Lluis Carod Rovira.

En el caso de Llamazares no me voy a detener mucho, pues tampoco esperaba nada en especial del líder de un partido cuyas ideas siguen anquilosadas en la II República. Preguntas de propuestas sociales con fáciles respuestas y un mal trago a la hora de definir la dictadura de Cuba: "Revolución cercada" lo definió. Allá cada uno con su conciencia.

El coordinador general de IU fue seguido por el diputado de CiU, Josep Duran i Lleida. Si me tengo que quedar con uno de los tres invitados al programa de ayer sin duda es con este señor. Con una solidez en cada respuesta, aunque evitando aquellas que le llevasen a problemas con su partido, demostró que también puede existir seriedad en la política y que uno no tiene porqué hacer lo políticamente correcto sólo porque así se le indique, tal como demostró en la pregunta acerca de los problemas del velo, donde defendió claramente y sin dudar el término integración. Mi más grata admiración hacia este señor.

Y era inevitable, que tras el invitado regular, y el invitado bueno, llegase el malo; mas bien el peor, pero de todo el panorama político español. El señor Josep Lluis (como así desea que lo llamen) no hizo más que decir cosas sin sentido acerca de diferencias entre nacionalismo e independentismo, desprecio del resto de España hacia la Comunidad Autónoma de Cataluña (Sí, sí, señor Carod Rovira; Comunidad Autónoma de Cataluña, que para eso está dentro de España) y demás cosas sin sentido que sólo se pueden esperar de alguien que habla sobre la marcha, sin tener idea de nada.
La guinda del pastel vino, cuando le contestó a una señora que al decir ésta que no tenía interés por aprender catalán, era un claro signo de desprecio del resto de españoles hacia aquellos que viven en Cataluña. Perdone que le diga señor Carod Rovira, pero una cosa no tiene que ver con la otra; yo me considero aragonés, amo con todo mi corazón a esta tierra y no tengo el más mínimo interés en aprender fabla, igual que me gusta el clima gallego y sus paisajes y no tengo interés por aprender gallego. Si la única inspiración que le viene para defender su nacionalismo (o independencia, como usted prefiera), es la diferencia de idioma, pues me parece que tienen un ideario político algo vacío de contenido.
1 comentario:
No se si visteis cuando José Luís Carod Rovira volvió a poner fecha a la "invasión catalana" por parte de los "ejercitos españoles" en 1714. Los independentistas catalanes, hablan de ese año como si Felipe V hubiera inventado España en aquel entonces. También el lehendakari Ibarretxe dijo el otro día que los vascos llevaban 7000 años reclamando lo que es suyo. Impresionante, no sabia que en tiempos de Abrahan ya existiera el pueblo vasco...
En cuanto al programa, estoy de acuerdo en que Duran i Lleida fue el más moderado.
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